desígnica

encontré en la ciudad de plomo y vidrio:
maestra de hierbas y susurros,
abstracción y divinidad,
ajedrecista
de amor, poetisa
de calle con orejas afiladas,
...
y hoy un naipe
con sus rostros y aromas inscriptos,
y deseé
no haberla herido,
llenar de tierra y rocío,
sembrar vientos,
cosechar poemas,
momentos...

1 comentario:

  1. Me gusto mucho este escrito...aunque no llegue a entenderlo del todo, me llegó...

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