estabamos reunidos

de repente todos callaron
escuchamos que cantaba una flor
en el mismo instante
se agrietaba la última nube
de repente todos se dieron cuenta
"perdimos
     el jardín"
y soltaron el suspiro más largo
que jamás hubiera pisado el techo de la habitación
caminado las paredes,
llenado los vasos,
la mesa...

eh?

un ocho de bastos!

nadie ha dicho nada

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