El ocaso realmente

mamá, los señores de la gomería
me gritan cosas, se me cagan 

de risa

El ocaso, realmente
el ocaso

sombras que te comen
que te intentan
comer
las sombras
el brillo sin vida
de un humor
tan
como una chispa oscura
como un agujero negro
como un pozo de las almas perdidas
ese vacío
esos niños que no saben reír
si destruir
sin destruir lo que les causa gracia
gracias
prefiero
mirarte con mi honda pena
mi honda pena de saber
mi honda pena
inofensiva
que solo
se deja
como en un teatro macabro
el payaso que llora

2 comentarios: