Nunca pensé que nos volveríamos a ver
pero se ve que la muerte solo es un sueño
no un final
pero se ve que la muerte solo es un sueño
no un final
los camino crecen como una enredadera
los trenes distribuyen madera y carbón
tus ojos son como frutillas, que encuentro
mientras riego el jardín
los libros vuelven a ser escritos
las bibliotecas se incendian
y de la ceniza del árbol surgirá vida nueva
me tomo unos mates mientras espero
escucho el rumor de los ríos
escucho voces que flotan
y te reconozco caminando
o escribiendo en un banco de la plaza
nadie ha dicho nada
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