qué hacer? leer o escribir?
los pasos están escritos en cartón
un sonido lejano, suena
una constelación lejana, constela, contagia
consuela, arremete, saca propina
del tazón
a la mesa no le entra otro graffiti
desparramando noticias por las calles
enceradas, sin cabellos,
sin carrera, sin detalles de cómo, porqué
y cuándo no sé
qué decir, digo idioteces
el día y la noche se turnan para
dar de comer al mundo
Las luciérnagas no son estrellas que se escapan como una carcajada en medio de la noche.
Las palabras son pájaros que el viento arremolina y los ojos como péndulos locos tatúan lo que pescan.
Así, va creciendo la panza, las orejas se vuelven moradas, la masa se hace galleta.
Descuidos fundamentales, la lengua ardida en falsas ecuaciones de agua y fuego, y fuego y agua. No sabremos remontar vuelo hasta pasada la edad de la bestia.
Déjame responder, dijo, y la pregunta nunca existió. Vamos talando caminos y seguimos en el mismo piso de tierra y planta.
Así, va sumando cielos el humo,, sabemos cada vez menos, y el pelo sigue creciendo.
dormir, comer, sentir, que el sol
no sale, no duerme, se esconde,
saluda, se escapa
con la luna;
desobedecer, conjeturar, discernir, fluir
sobre el río más sereno del oeste
hay historias que nunca terminan,
hay engranajes que nunca se parten,
canales, represas,
payasos y amigos,
y mendigos
de amor, y viejitos falderos o
adolescentes dañinas.
vestidos adictos,
sonido de león,
pervertidos con camisas de lluvia
y pantalón marrón,
piojos, alfombras, gorriones,
disociaciones,
poemas ensopados, mártires palabras,
quince varas cabían en el tigre
pero cinco se introdujeron,
cuarenta limones en la palma gigante
de la mano del gigante.
las radios no podían decir
que la vida era como tal,
todos reñían, nadie gritaba,
todos los martes alguien lloraba
y las mantas caían a las tres.
las bocinas del fantasma
aturden sin querer,
lloran sin desear.