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dos pares

Me levanté, como todas las mañanas, batallando con la fiaca, pospuse 3 veces la alarma como siempre, o sea dormitando treinta minutos más de la hora original, desconecté el cargador del teléfono y me fui a calzar, pero algo inusual me esperaba, junto a mis alpargatas verdes, había no uno, sino dos pares de crocs, pero lo aún más extraño era el tamaño, eran diminutas! como para un bebé! Enseguida empecé a inspeccionar la habitación pero nada más parecía diferente, así que me empilché un poco y salí a la sala, llamando en viva voz a la criatura, o criaturas, que se habían inmiscuido en mi casa. Mi sorpresa fue enorme cuando escuché un maullido en la cocina, yo no tengo mascota. Me aventuré, y qué había! qué podía haber! un gato negro preparando café. Y eso no es todo, habló!
Me dijo -Sentate, ya te llevo una taza para vos, y unas tostadas que hice-.
Atiné a decir -Bueno, está bien- y -traé la mermelada de frutos rojos-.
-Cómo no-. Respondió. -Ah, eso sí, me alcanzás las crocs que dejé en la pieza, me levanté muy dormido esta mañana-.
Resulta que el gato también había visto un calzado extraño cuando se levantó esta mañana, de alguna forma nuestros mundos se habían unido en el comienzo del día. Él también tomaba un café y una tostada con mermelada para el desayuno, y mientras seguíamos charlando, más nos dábamos cuenta de que eramos la misma persona, solo que cambiaba nuestra forma, en nuestras respectivas dimensiones. Le decimos dimensiones porque es la palabra que los dos encontrábamos más adecuada, pero la verdad debe ser más profunda. Y pasaremos todo el resto del día intentando encontrarla.

Bagaje

Escribir los pensamientos, como quién revisa su desván, sacando una que otra cosa, intentando ordenar toda este equipaje mental.
Cuando hablo, las ideas se mueven rápido, se contraponen, invitan a una reflexión muy profunda. Una charla no es lugar para pensar, escribir lo es.

Un mes esperando el abrazo que nunca llegó

Dicen que los embarazos duran nueve meses porque nueve son las lunas que se precisan para cargar de suficiente luz lunar un cuerpo humano para que funcione como es debido... éste fue solo un mes, un mes a la vez largo, a la vez corto, de acuerdo al punto de vista del observador. El trabajo andaba bien, fluía, no hubo inconvenientes mayores (me quedé sin grampas un día, subieron el precio de las resmas y tuve que sacar más efectivo...). Fue un lunes, por la tarde, él andaba de ojotas, el calor azotaba las calles, nos encontramos sin querer, por alguna de esas ideas de los dioses, nos sentamos en un café entre sonrisas. Nos pusimos al corriente bastante rápido y el resto fue hablar de nuestros proyectos, yo tenía un muñeco que no había podido terminar a pesar de haber tenido tiempo y no pudimos encontrar la razón alguna para tal descuido, él pensaba irse de viaje, sin fijar fecha de regreso. Creo que no vimos casi a otros amigos esos días, fue como un pequeño contrato de exclusividad. Pero algo no cerraba, debo aclarar. Él, aunque cercano, era distante, podía verlo en sus ojos, en sus movimientos, llegó un punto en el que era tan evidente para mi que ya no sabía qué decirle, me sentí sola en su compañía y recordé aquellos versos: "Solía pensar que la peor cosa en la vida era terminar solo. No lo es. Lo peor de la vida es terminar con alguien que te hace sentir solo"*. Desde el principio me pareció raro que no nos abrazáramos ese día que nos vimos después de tanto tiempo y ningún otro día de los que siguieron, era nuestro ritual digamos. Un mes esperando el abrazo que nunca llegó, él nunca llegó, y así como nunca llegó, nunca se fue.

*Frase de Robin Williams

(dedicado e inspirado por Diana Faiad)

somos lo que comemos

qué hacés mirando obsesivamente una serie cómica, aunque no te cause mucha gracia? consumir, supongo que consumir es algo bueno. supongo que algo saldrá, un producto. o lo único que logro es mantenerme en un estado medio? sin crecer por más que tome, como si fuera aire.
de dónde viene, que es lo que es? es televisión lo que veo o veo solo lo que yo soy, mi proyección? será que no estoy consumiendo, sino que a veces estoy en silencio o corto de ideas o muy pensante...
30/7

somos lo que comemos
11/9

ya ves

Y no sé si fueron las pastillas antipsicóticas o la abstinencia de alcohol, o quizá la sangre en la vena que se le fue acumulando de tanto pensar, pero empezó a escribir, alimentó su locura, dijo, tal vez, si no puedo frenarlo, pues, le daré cuerda, y así, lo estrafalario, eso que lo llevo a ser alejado de la sociedad, de repente, lo vuelve comunicativo, activo socialmente, ¡escritor!, toda la vida diciéndonos que era poeta, pero solo hacia paparuleadas, ¡verduras!, ¡por ahí venia la cosa!, tenia que safárcele un tornillo, eso no lo decía, lo que veía, nos inventaba una imagen de santito, de curado, de encausado, estaba bien chapita, pero vió, cómo es la vida, lo chapita, a la luz, es buena mercancía, una vez que representó el papel que la sociedad le había dado, él dejo de verse con malos ojos, se dio vida, ya la tenia, solo que por alguna puta razón se reprimía, ¡mi dios!, era bueno, ¡pero ya no le daban bola!, estaba buscando eso, la aceptación social, tuvo que darse cuenta así, hermano, ¡hay que ser uno mismo!, y cultivar lo suyo, qué decir, si tu jardín ya tiene todo crecido, como vas a talar todo, siempre vuelve, y claro, si es toda una vida, oculta, pero viva, ¡va madre!, ¡viva! y el gil, rompiendo por otra, no se cansaba la sociedad, hasta que se canso, y él también, se cansaron, nos cansamos de la idiotez, ¡el invento!, el invento era uno, del otro, del malo, invento del malo, seguro, cómo va a andar seguro, pobre chico, con lo malo siempre pasa eso, no se llega a ninguna parte, pero bueno, al fin, bienvenido sea, hijo, que siga así, que va bien, eso es, no me afloje, dele no más, que va bien, ea, vaya con dios, ¿eh?, y cuidado de volver a lo bobo, que usted es hombre, ¿eh?, ¿qué dice?, es un amor, ah, da gusto, así me gusta, crezca y traiga más de ese pan a la mesa, por fin, hijo, mil gracias al cielo, ...

Ajá

Había tanto para decir y tan pocas palabras, tanto que ver y apenas un par de ojos.
Nunca supimos cómo terminaba la historia, ni dónde el marco del cuadro, nadando en mar abierto, y sí, con agua que provocaba más sed.
Si tan solo hubiésemos estado desnudos, si tan solo no estuviéramos viajando...

el cuento de poesía y verdad

avanzaba, vacilando en su especie, de sangre que viaja por el aire, memoria que existe como los árboles en el campo que tan solo hay que saber ver, el suelo, artesanía de gigantes, el camino era largo con todos sus avatares incluidos, se movían rápido los extremos, de la carta astral tapada por un blanco de nube inmóvil, solidificada, solo sabemos que no le importa, ni ya ni nunca, tener alas, que sus ojos quizás ciegos no ven que se avecina como un meteoro, la muerte aún no dada, ignorada por todos, después de tanto andar, un musgo azul con su agua aquí, tierra civilizada y salvaje, cuando por fin la carne y el hueso aplastaron su abdomen, sus dientes hincaron sus reflejos de grano de arena en el mar de la lucha que late, era, tan así, otra hormiga, y dije -algo me ha herido-, tuerzo la pierna del transito y veo, en la planta rosa apenas, un cuerpo negro, que espanto de su ya quietud última (hasta ser viento) con mi mano de poeta, y este poema había nacido.

qué podía decir?

estaba sentado frente a la computadora, con el mate al lado, eran dos monitores, uno tenía las configuraciones probablemente erroneas para el modem, por el otro bajaba cada tanto una onda, señal de que algo lo interfería, era de mañana, una mañana preciosa de primavera, pero todavía era julio, en la mesa de la cocina uno de los parlantes con los cables pelados conectado a un amplificador de cinco volteos, pero a seis, había que soldar pero no todavía, en la espalda notaba una sensación rara, otra de esas mañanas preciosas que se pasa mal, nido de fantasmas, olores de origenes desconocidos y canciones de subibaja, bueno, eso era pasado, osea, pasaron dos horas, pero el cuadro?, (lleva tres días, y un mes, y tal vez dos), no, que espere: el sofware para twitter no anda, tampoco el otro, dónde quedó esa página que en el historial no la encuentro, compruebo que se publicó la entrada, sólo cuatro visitas nuevas? y ningún comentario... ya medio cansado, estaba sentado frente a la computadora...  qué podía decir?

cagamos

-Dios!- Cómo nos cagó ese hijo de puta.
Resulta que un buen día, después de años de prosperidad, un maldito -Dios!- nos cagó!, claro, nosotros teníamos todo, eramos buenos, nos tratábamos como hermanos, es más, ni sabíamos siquiera qué era la hermandad, pues era algo muy natural nuestro amor, muy de nosotros, pero un buen día, porque era otro de esos buenos días, un tipo -Dios!- nos cagó, nos cagó bien cagados, claro, cagamos, digamos, nos puso una trampa, puso un cajón de frutas, porque eran frutas, y el cajón todavía no se fabricaba, era un cajón de frutas, pero estaban envenenadas, pero no terminá ahí, también llevaban un elixir, claro, vos dirás, el elixir era el antídoto del veneno, pero no, el veneno era veneno, y el elixir era elixir, de vitalidad, casi que un pedazo de eternidad, tanto en el dolor como en la pena, como en belleza como en placer, y nosotros pudimos comer estas extrañas frutas, eran para nosotros, nos cayeron, nos alimentaron, eran para nosotros, entonces yo empecé a pensar que no nos había cagado -Dios!-, nos había dado alegría y también pesar, claro, vos dirás -sí, qué otra, ya no era la misma vida, es más, ya no la concebíamos como antes, ya no eramos los mismos, pero no habíamos muerto del todo, ni habíamos nacido plenamente, claro, dirás -hay un equilibrio, las muertes conllevan la misma cantidad de existencias en suma, pero no era así, no era una fruta simple, recién veo, todo el mundo era otro, claro, dirás -alucinaciones-, pero es que nosotros lo cambiábamos, lo que salía de nuestros cuerpos lo hacía de otra forma, creamos cosas nuevas de lo que ya había, y sí, este mundo no nos alcanzaba, empezamos a destruirlo, por primera vez, y también derramábamos nuestra sangre, todos estábamos maldiciendo a -Dios!- ese canalla, y todos -Ah! Dios!- lo amábamos, y los días ya no fueron buenos, fueron odiados por algunos, y otros los cubrían de una enorme luz, ya no había hermandad con el que no había tocado el regalo, la necesidad de matarlos y alimentarnos de ellos nos venció en algún momento, así los hacíamos participes de nuestra nueva situación, uniéndolos a nosotros, los contaminados, y los que ya habían comido nos daban más fruta, a veces resultaba beneficioso, a veces tomábamos una parte de veneno, y así la guerra estaba instaurada, y hubo muchos que la detenían, eran los que recibían un trozo de paz y querían trasmitirla, porque se despertaban sentimientos de generosidad cuando ésta entraba en el organismo, y muchas energías emanaban y de a poco se van yendo a otros mundos, claro, entran más, pero no de éstas frutas, éstas frutas nos dejarán... un buen día.

poeta

Y si empezás a escribir de puro empujón pues seguro que llegás más rápido a algún verso del poema
Y si empezás a escribir cuando no hay viento, si tenés los corazones medios dormidos, si
estás escribiendo como yo hoy y muchas veces seguirás
viviendo como de costumbre, osea, si no hay poesía, tal vez venga, tal vez,
porque ella es una aprovechadora, dónde ve una hoja en el suelo la levanta con su suspiro, y con otro sacude el árbol casi desnudo para dejar de sentir los murmullos y al silencio, sentada, la princesa del jardín lo llena con música, de palabras musitadas con calor de rayo de sol, que las amigas consiguen favores de los astros,
qué pesar puede inquietarte más que el de inspirar penas tristes y penas tantísimas, que dulcemente corroen las sienes de los que luego se sientan a escribir las novelas que claman las angustias de las gentes, para bien, creo ahora que no tienes partes demoníacas, más que las bonitas, y que todo lo haces en su justa medida, no sea cosa que te mueras, ahora vamos a decir que eres tierna, pero puedes llenar de nervio la carne para que gire el mundo en el sentido que prefieres, cuando, oh, poeta, llenas a todos los hombres con tu tiempo entre paciente y loco, porfiado y agridulce.
Cualquiera diría que las galletitas son pensadas por vos, que las manchas de los gatos melifluos, que las llamas de los fuegos remilgosos a veces deletrean tus ideas, que las hazañas de las arañas, pero no generalicemos que tu tienes esas extrañas callejuelas, esa manía de encontrar nuestras cosquillas y que siempre sabes deslizarte por el hielo, ya sea para pasar o caerte, eso, no lo sé yo, porque no me has dicho todo, es más, has sido reticente hoy, apenas un tartamudeo, quién sabe cuales son tus intenciones para esto.

los suicidas

los suicidas hablan por primera vez, liberados ya del deber y la vida, en el lugar a donde fueron; todos juntos meditan acerca sus antiguos problemas y oh! sorpresa! encuentran soluciones y empiezan a arrepentirse de haberse matado y, no sé si hay una palabra para esto, pero su inconformismo con el juego vital es quizás hasta incurable, labran la idea de desmorir, osea, para los muertos, suicidarse.

otra poesía

y para los que creen que ese otro mundo con el que sueñan existe, tanto como este, pues les digo, hay por ahí personajes que repiten sus andanzas, las que conoces acá, allá, en donde sea, y las gentes de esos lugares a veces reaccionan como acá, siguiéndolos y venerando, pero hay otros sitios donde no tienen tal suerte, y son personas comunes, que sueñan con mundos donde los aprecian más, o directamente, no saben nada de otras cosas y quizás, hasta leen estas palabras y ni siquiera piensan que pueden ser ciertas.

breve escapada al cuaderno

va al baño, ella. él empieza a preguntarse si esta anotación, ella va al baño, en un día en el que hubiera preferido quedarse sólo escribiendo, no denota un espíritu poco profundo, ¿así hubiera sido mi día? ¿observar, lisa y llanamente, a los demás?, pero ¿si no tuviese a quien observar? ¿qué veía en su mente, cuando se imaginaba sólo escribiendo? se sintió triste, una de esas tristezas que generan los recuerdos, aunque, solo había estado pensando lógicamente, quizá...
siempre está a punto de comentárselo, pero no lo hace, al fin de cuentas, ¿qué hacía en su casa? no quería ofenderla...

digamos qué digamos más

...terminó sentado en la esquina del techo del galpón del fondo del terreno, miró su reloj, eran las siete, por fin había entendido lo que la paloma, que se sentaba justamente ahí a esas horas, solía cantar...
Mateo en su cuarto dijo, a las puteadas, ¡cómo odio el canto de esa paloma!. Se asomó por la ventana para tirar un cascote pero, vio a su amigo Martín sentado en la esquina del techo del galpón del fondo del terreno, justamente ahí a esas horas, solía cantar la paloma...

Sueño

-Te podés levantar en cualquier momento del día, Ine.
Vestida con su pantalón corto de jean y su musculosa verde reposaba en el sillón crema
-Sos el retrato de un ángel -la miré- acostada me trasmitís toda la paz y belleza que preciso-sonrió, sabiendo que me gustaba verla sonreír, era una felicidad de ambos.
En ese entonces tenía diez y ocho años y era el ser más hermoso que había conocido. Por eso no voy a describirla, lector, lectora, recuerde a alguna persona parecida que tenga, creo que todos conocimos uno o dos ángeles, ella era el mío.
Vivíamos en la misma ciudad y pasábamos mucho tiempo juntos. Estoy reviviendo en este momento el día que nos conocimos. Una mañana. Nos sentamos en el mismo banco de plaza a comer, y somos puertas abiertas, nos preguntamos casi simultáneamente si queríamos compartir el ritual.
No recuerdo de que hablamos, no importa, la conversación real transcurría en nuestras miradas. Grandes mundos interiores pensó una voz dentro mío. Ella, indescriptible, nosotros, increíbles.
A la tarde, sin citarnos, bajamos al mismo lugar, con guitarras. Segunda conexión sin palabras.

dolche

hola caramelo, bombón, helado, tu corazón es mio ahora, pero, prefiero, tus muslos, y conservar la linea poética, y no decir que con salsa de arándanos serías el postre que volvería loco a cualquier rey gourmet. recrean mi alma los acordes de sus voces, ángeles de amor y guerra, de miel y ambrosía, mermelada, de doncellas y el caballero que os degusta: habita el cielo y la dulce tierra ganada a la tiranía del sufrimiento y la melancolía; con estar aquí nos sentimos pagados, oh diosas del olimpo, por toda la eternidad en un instante, azúcar, morena, rubia, misterio y ternura, de mano y cabello, y perfume de mil flores, y la tan mentada figura de Venus multiplicada y esparcida, añadidos detalles, singulares, todos destellos de belleza, a esta altura solo un mate amargo puede salvarme.

parque

sentado, por fin, fue un camino largo, admirando o, quizá solo, mirando, piensa:
este parque, estas plantas, ¿qué son? ¿tranquilidad, sosiego, meditación? ¿o simple objetos, otro lugar, en el que estar, sin dejar de abstraerse uno a lo que hace ... acaso el suelo aquí produce placer, los árboles infieren en la sensibilidad del presente, este es un dios divino, un paraje mágico?

(creo que no es la primera vez que escribo algo así, ahí)

noticias mías

Uno siempre quiere que sus noticias sean buenas, o por lo menos lindas. Ya, en este mundo artificial en el que estoy imaginariamente viviendo en estos momentos, nadie saca a relucir ... no puedo dar ni un ejemplo, porque seria, creemos todos, el fin de la vida tal cual la conocemos, por lo que vamos a contentarnos con tejer una trama al rededor de ese abismo, exista o no. Vivo en Larroque, en la casa de mis viejos, estoy bajo una "terapia de rehabilitación", según se lee en mi certificado de discapacitado, que incluye la toma de psicotrópicos diariamente; por motivación propia, o quizá sea mejor decir, inmotivación, (porque cada vez que intento pensar en ello mi mente queda en blanco) no tengo actividades fuera de mi casa, salgo solo para lo indispensable, y quizá tenga un amigo que mis viejos me dejen traer a mi garaje, uno, el resto no me visita ni me escribe aunque nos veamos cada tanto para repetir alguna parte de nuestra relación. Salvando, y gracias a, esto, soy una persona muy feliz, muy creativa, en fin, capaz de relatar una historia algo extraña, distinta.

Empezar

quizá la atribución de "empezar" que impera en mi mente no sea la más real, hay adjunto todo un debate sobre el principio y fin de los tiempos, sin embargo es la primera palabra que viene a mi mente aquí, sin saber aún qué es este lugar...