el destino

Si el destino es cruel,
lo dirá aquel
que envidia algún otro,
yo vagué
por miles de calles
pensando solo en ti
y creo que al fin sé
aceptar el mio propio.

Durante tanto tiempo fui
un loco;
no entendías ni la mitad
de mis historias,
y en todas,
en todas tú eras mi heroína,
mi princesa, mi musa,
tanto,
que no deseaba otra cosa
que estar siempre contigo;

nuestros momentos juntos
eran escasos,
tú me tratabas con delicada extrañeza
y nunca ni un beso ni un abrazo,
yo estaba perdido,
mi único amor no me correspondía;
hice de todo para que me amaras,
hasta llegué a ser molesto,
tú menos me quisiste.

Hoy, me he dado cuenta:
sin ti la vida no vale nada,
y si no puedo dejar
de llorar por los rincones,
si no puedo dejar
de ser una carga, pues,
mi vida,
debe, al menos, ser digna,
y por esto, debo terminarla,
mañana nadie sabrá que he muerto,
ni tendrán que aguantar un cuerpo
que se mueve sin nada
más que pena dentro,
mañana tu iras a la casa
de tus amigas
y dirás que por suerte
no me has cruzado
e incluso más tarde,
te olvidarás de mí,
al igual que todos,
ni conocerás esta carta;
este es mi destino,
amarte hasta el punto
de dar un paso al costado.

nadie ha dicho nada

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